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jueves, 30 de septiembre de 2010

A propósito del PPT, las elecciones del 26 de septiembre de 2010 y la posibilidad de una tercera opción política en Venezuela

Esta reflexión me parece muy bien importante e interesante y la coloco acá para el debate. Me fue enviado el 30-9-2010

Margarita



A propósito del PPT, las elecciones del 26 de septiembre de 2010 y la posibilidad de una tercera opción política en Venezuela

Enrique Almeida

Las elecciones de este 26 de septiembre de 2010 tenían a la población de Venezuela a la expectativa de distintas situaciones, a la expectativa de si la oposición lograría una mayoría que indicara que la época de Chavez estaba por finalizar; a la expectativa de si el gobierno mantendría una fuerte mayoría que le permitiera continuar la línea de cambios legislativos rumbo al socialismo del siglo XXI, logrando sortear uno de los peores años de gestión (según la percepción de parte de la población) tomando en cuenta la crisis energética, la crisis económica, la crisis en las relaciones internacionales y los graves problemas de seguridad ciudadana. De igual manera, se estaría a la expectativa de la supervivencia del Partido Patria para Todos (PPT), como único partido que al separarse de la alianza con el gobierno, prefirió permanecer solo y postular sus propios candidatos, antes que unirse a la oposición. Sobre esta última expectativa es que voy a dedicar este análisis de las elecciones parlamentarias de Venezuela, tratando de contribuir con otro punto de vista de lo que podría ser el futuro cercano del país.

No creo haber sido el único sorprendido al escuchar en el Primer Boletín Oficial del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre las elecciones del 26 de septiembre, que el PPT no había logrado ganar ningún escaño al parlamento por el estado Lara, de hecho recuerdo que justo minutos después del anuncio, los comentaristas del canal del Estado (VTV) se concentraron varios minutos en tal situación, señalando que el PPT había desaparecido del panorama; y es que, siendo éste el estado donde dicha formación política tenía más apoyo popular, se esperaba que después de arriesgarse a abandonar las filas del chavismo sin sumarse a las filas de la oposición, en un país donde existen dos fuertes tendencias políticas, los dirigentes del PPT tuvieran mayor certeza de la victoria y de esta manera consolidar una posible tercera opción dentro de la política venezolana. Sin embargo, desde mi humilde punto de vista, el análisis no puede ser tan simple, y no se puede asumir que por el hecho de no haber podido colocar casi diputados en la Asamblea Nacional por el estado Lara, el Partido Patria para Todos y una posible tercera opción esté completamente descartada en Venezuela.

Desde hace varios años, sectores de la izquierda venezolana que han acumulado descontento con el gobierno de Hugo Chavez Frías por sus innumerables muestras de ineficiencia en la gestión de gobierno, por su falta de diplomacia en el manejo de las relaciones internacionales, por la constante protección de dirigentes corruptos, así como por otros aspectos en desacuerdo; se han visto en la necesidad de optar a la hora de las elecciones entre apoyar a la derecha, abstenerse o continuar con el apoyo a Chavez a pesar de los errores. La mayoría de las veces, en mi caso, he optado por esta última opción, seguir apoyando una mala gestión, y es que basta con varios minutos de escuchar los discursos de la oposición, para darse cuenta de que sería un retroceso en el avance de muchos logros sociales alcanzados por el gobierno si apoyáramos a estos grupos políticos acostumbrados a tener poder, a manejarlo a su antojo y a beneficiar con sus políticas solo a los sectores más altos de la población, y que hasta la fecha han mantenido una contaste posición de indiferencia y desconocimiento de las necesidades y reclamos de los sectores populares. Basta una mirada al pasado y revisar la historia de la mayoría de esos políticos, para terminar gritando con Chavez: -No Volverán-.

Como venía diciendo, hasta ahora no hemos tenido más opción que derecha, abstención y mala gestión puesto que en el sector del gobierno pareciera estar prohibido criticar, o al menos esa es la impresión que queda, cuando te encuentras con un grupo de personas afectas al oficialismo y les comentas tus ideas sobre los errores y los problemas de mala gestión, sin dejar de mostrar tu apoyo a la revolución, ya que siempre habrá el que no dude en llamarte escuálido, algunos amigos que te verán como diciendo -calla y no te metas en problemas- y los que creen que puedes tener razón pero que no hay otra vía que seguir en el desastre sin hacer mucho alboroto, no sea que las altas esferas se den cuenta y te comiencen a llamar traidor, salta talanquera, golpista, opositor o cualquier otro tipo epíteto que haga que nunca más se quieran sentar contigo tus amigos del gobierno, no sea que entren en el mismo saco; y al final, seguimos apoyando a un gobierno con graves problemas de ineficiencia en la gestión del país, y que no parece hacer nada al respecto.

Por todo esto, me dio cierta esperanza de futuro el ver que la gente del PPT había decidido abandonar la filas del chavismo sin arroparse en los brazos de la oposición, como ya habían hecho varias asociaciones políticas de tendencia de izquierda que no estaban del todo de acuerdo con la política de gobierno tales como el MAS, PODEMOS, La Causa R, Bandera Roja, entre otros, quienes prefirieron vincularse a la derecha antes que morir políticamente en el país, ya que en uno de los dos bandos que concentran los votos, habría que quedarse. El PPT, a pesar del riesgo político que implicaba desligarse de los dos bandos, prefirió mantener sus principios y seguir en la lucha. Por supuesto la batalla es dura, no es fácil surgir como otra fuerza política entre esos dos monstruos, sin embargo, a los que creen que el no haber metido casi diputados es haber muerto políticamente, les invito a ver los resultados del estado Lara y a verificar como el PPT es el partido más votado después del PSUV, más aún que los nueve (9) principales partidos de oposición sumando sus votos.

A pesar de lo que parezca después de este artículo, yo no soy un Pptista, soy un socialista obstinado del gobierno de Hugo Chavez y los constantes problemas de corrupción y mala gestión de los que adolece, al cual le encantaría que surgiera una propuesta política en el país, que no nos siga haciendo optar entre pésima gestión y la derecha. Sería ideal que las fuerzas políticas de izquierda que se arroparon en los brazos de la oposición de derecha y los que aún se mantengan del lado del gobierno con los mismos sentimientos de frustración que este servidor, puedan comprender que una nueva alianza de izquierda es la llamada a conformarse.

martes, 14 de septiembre de 2010

Pronunciamiento sobre los hechos de hostigamiento contra las organizaciones de la sociedad

Pronunciamiento de Margarita López Maya sobre los hechos de hostigamiento contra las organizaciones de la sociedad

En la sede del PPT, Caracas, 8-9-2010

Desde sus orígenes, cuando surgió bajo el nombre de La Causa R, lo que hoy es el partido Patria Para Todos tuvo entre sus fundamentos básicos crear una organi-zación política que expresara la riqueza y diversidad de las organizaciones de la socie-dad, en particular las del movimiento popular. De esa premisa de contribuir a fortalecer a la sociedad y sus múltiples formas de organización y participación, emergió el proyecto de la democracia participativa como una vía para alcanzar una mejor democracia para Venezuela, una democracia para la emancipación y la justicia social. La Causa R fue una de las pioneras en la búsqueda de una forma de partido que le sirviera a las organizaciones sociales, que las expresara políticamente. El PPT, reivindicando esos orígenes, ideó hoy la política de apertura hacia la sociedad aliándose con diversos actores sociales y políticos, con personalidades independientes, a los fines de que llegue a la Asamblea Nacional una representación del complejo, variado y diverso mundo que conforma hoy la sociedad venezolana.
Hago referencia a estos antecedentes porque hoy queremos referirnos a distin-tos hechos que se han venido produciendo en el marco de la precampaña y campaña electoral contra las organizaciones sociales venezolanas de los trabajadores, de los vigilantes de los DDHH, promotores culturales y del desarrollo comunitario. Organizaciones sociales que son parte indispensable de la democracia participativa y protagónica. La descalificación y criminalización de la que ahora son objeto refleja lo mucho que este gobierno –y el partido de gobierno– se ha distanciado del proyecto respaldado por el pueblo en 1999.
Un caso emblemático es el de Rubén González, presidente del sindicato de Fe-rrominera, que ya ha cumplido un año preso por haber dirigido a los trabajadores de su sindicato en el ejercido de su derecho a la huelga. Están también los asesinatos de sindicalistas de tendencias disidentes o adversas al chavismo en diversos partes del país por obra del sicariato, asesinatos que hasta hoy permanecen impunes por negli-gencia del Estado. Un Estado polarizado, donde se confunde al Estado con el gobierno y a ambos con el PSUV, y que parece que ya no considera como ciudadanos con derechos humanos a quienes disienten de sus puntos de vista.
A esto se ha añadido la criminalización de la protesta popular denunciado por organizaciones civiles como PROVEA y Espacio Público. Más de 2.200 personas han sido sometidas en los últimos 5 años a procesos judiciales por ejercer su derecho constitucional a la protesta pacífica.
Para ello ha contado el Estado con la participación de la Fiscalía, hoy subordi-nada a los intereses del PSUV. El caso más abyecto ha sido sin duda su última actua-ción que, ante la muerte del productor agrario Franklin Brito –al cual por estar ejercien-do su derecho a una huelga de hambre se le terminó por declarar loco y confinar al Hospital Militar en contra de su voluntad– no se le ocurrió mejor acción que abrir averi-guación a su viuda y familiares para determinar si ellos lo habían inducido al suicidio. Una Fiscalía polarizada que exalta hacia arriba y criminaliza a los de abajo.
Además de estos hechos se añaden los que desde la precampaña vienen des-arrollándose en contra de ONG que vigilan el derecho a la libertad de expresión y ac-ceso a la información. En julio fueron denunciados por organizaciones afines al cha-vismo ante la Fiscalía, por recibir financiamiento internacional. Están abiertos proce-sos penales y se han dictado sentencias.
Y ahora, al abrirse la campaña electoral, candidatos del PSUV han acudido a la Fiscalía para denunciar a más de veinte organizaciones civiles entre las cuales desta-can PROVEA, SINERGIA, OJO ELECTORAL, COFAVIC, algunas de las organizacio-nes más sólidas y de mayor reconocimiento de la sociedad en su vigilancia de los de-rechos humanos, en sentido amplio, de los venezolanos y venezolanas.
El propósito es absolutamente claro y el procedimiento decididamente perverso. Se trata de desacreditarlas y criminalizarlas, de hacerlas aparecer como si estuvieran cometiendo algún delito al recibir financiamiento internacional. Ahora les toca a ellas entrar en la vorágine de la polarización, para así el gobierno, el PSUV o el Estado –ahora todo parece ser lo mismo– debilitar cualquier resquicio de empoderamiento autó-nomo de la sociedad. Es el estatismo aberrante. Esta arremetida del PSUV contra toda expresión de independencia o autonomía de la sociedad venezolana es expresión níti-da de la vocación totalitaria del modelo del socialismo del siglo XXI que están adelan-tando.
El financiamiento internacional es absolutamente legítimo y necesario a toda sociedad democrática. Más aún si esta está polarizada y su gobierno gobierna sólo para una parte de la sociedad. Las ONG de derechos humanos sirven de interlocución con el poder, vigilando por el cumplimiento y ampliación de los derechos civiles, políticos y socioeconómicos de todos nosotros. Ellas son parte de la democracia participativa y protagónica que las venezolanas y venezolanos apoyamos al aprobar la constitución de 1999. Su accionar forma parte de la necesaria contraloría social.
¿Qué quedó del compromiso con la profundización de la democracia? ¿Con el compromiso por un orden de paz? Con estas acciones parece que muy poco. Pero esta opción electoral que hoy representamos quiere expresar su solidaridad con toda organización que genera poder social, que empodere a los venezolanos. Si alguna ONG contraviene la constitución y la legislación venezolana debe ser investigada y procesada, respetando el debido proceso, individualmente, sin que esa investigación sea usada para cuestionar y descalificar a otras. Tengan por seguro que al llegar a la AN accionaremos apegados a la Constitución Nacional y a los convenios internacionales suscritos por la República, que de acuerdo a esa misma constitución, tienen jerarquía constitucional. Destacamos en primer lugar la Carta de las Naciones Unidas que explícitamente reconoce la necesidad y bondad del financiamiento de la cooperación internacional para garantizar la profundización de la democracia en el orden mundial y nacional en el cual nos desenvolvemos.


Margarita López Maya
Caracas, 8 de septiembre de 2010

jueves, 19 de agosto de 2010

Un encuentro necesario para la despolarización

El siguiente video resume el encuentro que personas de diversas (e incluso antagónicas) posiciones políticas tuvieron para debatir en torno al problema de polarización en Venezuela y aportar soluciones.

Para verlo haz click AQUÍ

viernes, 23 de julio de 2010

Discurso con motivo de la presentación de candidaturas del PPT en el Hotel Ávila el 23 de julio de 2010

Presentación de candidaturas del PPT en el Hotel Ávila el 23 de julio de 2010


Margarita López Maya


Buenos días tengan todos y todas
Reciban un cálido saludo y nuestras gracias a todos los aquí presentes en la mañana de hoy, que han venido a acompañarnos y respaldarnos en esta presentación de sus candidaturas a la AN que hace el partido Patria Para Todos. Gracias a los medios por cubrir el evento, hacerlo llegar a millones de venezolanos

Me toca mi hablar en nombre de los venezolanos y venezolanas independientes. Venezolanos y venezolanas que habiendo quizás tenido militancia política en el pasado, hoy se han separado de esa afiliación ante los desastrosos desempeños que han tenido en el pasado reciente algunos de los partidos políticos. También me toca hablar acá en nombre de las venezolanas y venezolanos que como yo nunca han militado en ningún partido, pero que queremos entrañablemente este país y estamos hoy desencantados y preocupados por la drástica situación que estamos viviendo. En fin, permítanme hablar hoy en nombre del venezolano común, el venezolano o la venezolana de a pie, que sufre hoy esta vida cotidiana llena de incomodidades y peligros. Que quiere que el país enderece su rumbo y encuentre un cauce donde todos podamos vivir en paz, sin tanta confrontación y resentimiento social, sin violencia, sin cadenas televisivas todas las horas del día, que podamos llevar a los niños todos los días al colegio para que se preparen para el futuro, mientras nosotros salimos a trabajar en un empleo digno, que produzca los bienes y servicios que cada familia y este país necesita.

Quero expresarme también en nombre de los sectores sociales profesionales del país. Fui educada toda mi vida en Venezuela. Mis padres y el Estado venezolano me dieron un apoyo invalorable, que me ha permitido ser un profesional de alto nivel, con reconocimiento académico, tanto en mi país como en el exterior. No lo digo para vanagloriarme, sino porque hay miles de venezolanos como yo, agradecidos de los apoyos que recibimos para ser lo que somos, agradecidos de nuestros padres, de sectores privados y públicos que nos educaron, que en definitiva representaron a miles de venezolanos y venezolanas que creyeron en un país para todos y que hicieron sus mejores esfuerzos para que fuéramos lo que hoy somos. Yo me siento comprometida con esas generaciones del pasado que modernizaron a Venezuela y la hicieron democrática. Con muchas exclusiones y debilidades, es verdad, pero democrática. Y me siento comprometida con las generaciones que me suceden. Quiero contribuir a que ellas encuentren las oportunidades profesionales y personales que yo encontré para ser ciudadana de un país del cual me he muchas veces enorgullecido.

Desafortunadamente, lo vuelvo a reiterar, el gobierno del presidente Chávez perdió la brújula que le entregamos los venezolanos en 1998. Décadas de luchas sociales y políticas se concretaron en la Constitución de 1999 que cambió nuestra democracia representativa por una participativa y protagónica. El presidente Chávez y nosotros, millones de venezolanos de todos los estratos sociales que lo apoyamos para que llegara a la Presidencia, logramos que en esa Constitución se señalaran orientaciones para la inclusión social y la profundización de la democracia venezolana.

El Presidente, sin embargo, en este segundo mandato abandonó nuestro proyecto. Ha decidido imponer otro proyecto político, uno personalista, concentrador de poder en su persona, polarizador y desnacionalizador de la economía y de la política. El Presidente y las nuevas elites que lo acompañan han decido gobernar para una sola parte de los venezolanos, sus incondicionales y algunos sectores que ellos consideran populares. Han decidido también mantenerse indefinidamente en el poder y cerrar así las oportunidades de relevo político, tanto a la mayoría de los venezolanas y venezolanos hoy preparados para asumir responsabilidades de gobierno, como a las generaciones de jóvenes que hoy a duras penas se educan aquí en y en exterior, a quienes las orientaciones de este proyecto obligan a buscar futuro fuera del país. En otros países de América Latina y el mundo, a veces sin ciudadanía o con una ciudadanía de segunda.

Debemos recuperar la democracia participativa de la Constitución de 1999. Para eso la Asamblea Nacional debe volver a ser autónoma, interlocutora del Ejecutivo Nacional, para recordarle que los venezolanos y venezolanas no votamos por el proyecto que ahora nos está imponiendo. Sino por la Constitución de 1999. Que las leyes que lleguen al Parlamento procedentes del Ejecutivo, si están acordes con esa Constitución serán bienvenidas, discutidas, mejoradas y aprobadas. Pero si la desdicen y contradicen serán rechazadas. Debemos recuperar la función de la Asamblea Nacional, que es hacer las leyes, las mejores leyes para la democracia de inclusión social con la que seguimos resteados.

Venezolanos y venezolanas, la situación de nuestro país se ha vuelto muy complicada. Como lo han dicho quienes me han precedido en el derecho a la palabra, vivimos una crisis económica estructural. La Venezuela del rentismo petrolero no da para que todos vivamos bien. No nos ha dado desde los años ochenta. Una vez más, desde el año pasado estamos en recesión económica profunda. El PIB cayó a -3,3% el año pasado y este año caerá más. La inflación está disparada y descontrolada desde hace dos años y este año continuará alta. Puede que la economía mejore un poco en 2011. Puede que la inflación baje un poco este año o el que viene. Puede que suba el precio del petróleo y volvamos al espejismo de la prosperidad para caer unos años después de nuevo en el abismo de la recesión. El gobierno seguramente nos dirá que por obra y gracia de sus medidas. No caigamos en ese engaño.

Así fue con Lusinchi, CAP y Caldera, este modelo es el mismísimo modelo económico rentista, corrupto, improductivo, importador, excluyente y desde entonces está agotado. Las promesas de superarlo que hizo este gobierno no las cumplió, entre otras cosas porque ha desechado el debate abierto con la sociedad y ha expulsado de sus filas y del Estado a los profesionales que pueden ayudarlo a construir ese modelo que tenemos más de treinta años buscando. Debemos con la Constitución en la mano emprender con urgencia y con todos los sectores productivos de la sociedad el debate del modelo económico viable, un modelo económico que supere el rentismo y se base en nociones de ética y productividad, que contemple el cambio climático y demás aspectos ambientales, que incluya la noción de democracia y justicia social, que use con reglas claras y estrictas la renta petrolera para que abra las oportunidades de construcción de un aparato productivo que de empleo de calidad a todos y todas. Basta de dádivas e informalidad desprotegida. Para construir ese modelo económico estamos los profesionales y trabajadores de esta República que hoy nos lanzamos en las listas del PPT. Nuestra opción es despolarizadora y ofrece abrir el debate en la Asamblea Nacional y en la sociedad, como primer paso en la construcción de un modelo que no será el que hasta ahora hemos visto desarrollarse desde el polo del gobierno, o el que ha ofrecido el otro polo. Contigo venezolano y venezolana debemos buscar una síntesis, que recupere la creatividad y productividad del mercado y que resguarde la igualdad y justicia social que garantiza el Estado. Ni estatismo ni neoliberalismo, sino una síntesis a la venezolana que trascienda ambas. Eso es posible.

En los recorridos que venimos haciendo como candidatos en las ciudades del país, venimos escuchando el clamor ante esta situación que podríamos llamar de envilecimiento económico. Pero también oímos reiteradamente con especial énfasis en las ciudades grandes, la necesidad de hacer algo urgente y a fondo con el problema de la inseguridad que ha cobrado las vidas de millares de nosotros. Venezuela ostenta hoy el espantoso récord de ser uno de los países más violentos de América Latina. Caracas una de las ciudades con más alto promedio de homicidios por 100 mil habitantes en el mundo. Mientras el promedio mundial son 9 homicidios por cien mil habitantes, nosotros estamos en 53 homicidios por cien mil es decir sextuplicamos el promedio mundial. Es una verdadera vergüenza lo que nos está pasando. ¿Y la situación de nuestros presos? ¿Y la de nuestros jóvenes sin empleo y lucrando con la droga? ¿y los indigentes? Pero la Asamblea Nacional actual se niega a discutirlo. Alega exageraciones de la oposición. Complace a su comandante, que trata por todos los medios de ocultar este aspecto de su gobierno que es uno de sus mayores fracasos. Necesitamos abrir a la diversidad política la Asamblea Nacional para que se escuche a todos y se construya un paquete legislativo que combate de raíz este complejo y urgente problema. Profundización de la reforma policial, políticas para los jóvenes para educarles y asegurarles su primer empleo, regulaciones a motorizados, control de municiones, políticas de desarme, efectivo monopolio de la violencia al Estado, pero control de la sociedad sobre la policía, regulaciones a los escoltas, son algunos de nuestras prioridades dentro de una política general y de largo aliento que vaya recuperando la convivencia en paz de los venezolanos y rescatando nuestros espacios públicos y privados.

Podríamos seguir hablando, porque parece mentira, después de once años todo está por hacer. Pero quiero concentrarme en estas últimas palabras en lo que me es más caro y por lo cual de manera principal hoy estoy acá acompañando como independiente al partido Patria Para Todos a la Asamblea Nacional.

Soy más que una política, una investigadora de la sociedad venezolana del presente. Y se de primera mano de las esperanzas que aun despierta el proceso del presidente Chávez. Porque visito, converso y estudio las diversas formas de participación que han sido impulsadas por este gobierno, se que han generado importantes y hermosas experiencias de inclusión social y politización. Esta opción no pasará esto por alto. Al contrario, al menos para mi está claro, que la democracia participativa llegó para quedarse, en las variopintas formas de las organizaciones comunitarias y en la práctica de la gestión directa en lo micro de diversos servicios sociales, por parte de la misma comunidad y que tanto se necesitan en los barrios populares.

Pero se también por mi trabajo las dificultades que estas formas participativas comunitarias atraviesan. Las imposiciones que vienen del oficialismo para usarlas con fines proselitistas y electoreros. Ya oímos al jefe de campaña del PSUV afirmar en un discurso que usaran las bases de datos de las misiones que ellos poseen por ser gobierno, para presionar por el voto para los candidatos oficialistas a la AN. Qué descaro. Se también de la falta de apoyos técnicos o de recursos que muchas veces ocurre, que impide que cuajen organizaciones eficientes, que de verdad solucionen de manera eficaz algunos de los tantos problemas. Conozco de primera mano la corrupción que ha destruido algunas organizaciones participativas y mermado el entusiasmo de sus comunidades.

Para mi esto tiene un problema de fondo: el personalismo con el cual se ha querido vender todas las transformaciones de nuestra sociedad. La idea de que no es El Estado de todos el que construye futuro sino el Estado de Chávez, el partido de Chávez, el gobierno de Chávez, en fin es Chávez el autor del cambio de la sociedad, de la supuesta revolución. Así no vamos a ninguna parte. O mejor dicho vamos al desastre de Chávez.

Venezolanos y venezolanas, necesitamos entender que debemos reconstruir nuestras instituciones democráticas. Necesitamos una Asamblea Nacional no de Chávez sino de todos nosotros como primer paso para una Poder Ciudadano no de Chávez sino de todos nosotros, que defienda nuestros derechos humanos, un TSJ y un CNE no de Chávez sino de todos nosotros, que imparta sin parcialidad política la justicia y organice la competencia electoral con equidad y transparencia. Necesitamos un proyecto nacional, no de Chávez sino de nosotros. Necesitamos reconstruir la democracia que nunca es de una persona sino de todos. Necesitamos que los ministerios nos respondan porque somos venezolanos y seres humanos, y no porque somos chavistas. Necesitamos recuperar nuestras autonomías y nuestros criterios propios, nuestra capacidad de debate y que ese debate importe en las decisiones de nuestro Estado.

¡Por una Patria Para Todos, con el apoyo tuyo venezolano y venezolana vamos a cambiar la Asamblea Nacional!

miércoles, 21 de julio de 2010

López Maya: “El país necesita reconstruir su tejido social”

Correo del Caroní

López Maya: “El país necesita reconstruir su tejido social”
miércoles, 21 de julio de 2010


La política de inmediatez, ese afán perenne por intentar soluciones inmediatas así sean erróneas, es una de las principales razones del atolladero en el que se encuentra hoy Venezuela, opina la historiadora Margarita López Maya.

Marcos David Valverde
mdvalverde@correodelcaroni.com

Se manifiesta conciente, como independiente, de que no cuenta con los recursos económicos de los que sí disponen, en cambio, los postulados a las elecciones de diputados para la Asamblea Nacional, tanto del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como de la Mesa de la Unidad Democrática.

A pesar de ello, Margarita López Maya, candidata de Patria Para Todos por el circuito 3 del municipio Libertador, en Caracas, no se desanima: alega que las propuestas de país que presenta sintonizan con la de miles y miles de venezolanos, que conservan la esperanza y, especialmente, la disposición de construir un modelo de sociedad basado en el pluralismo y la dependencia de los poderes.

- ¿Qué tan garantizada estará la autonomía de la Asamblea Nacional después del 26 de septiembre?

- Todo eso dependerá de la relación de fuerzas. Creo que hay por parte de nosotros, los independientes, toda la intención de rescatar esa autonomía. Tengo entendido que el sector de la oposición también trabaja en aras de rescatar esa autonomía, pero nosotros vamos con toda esa intención.

- ¿No cree que el poder estadal se afianzará para impedir esa autonomía?

- Bueno, el Gobierno y el Partido Socialista Unido de Venezuela no creen en la autonomía del poder legislativo, y tendremos que ver cuál es el resultado: si ellos alcanzan una mayoría simple, habrá unas leyes que pasarán simplemente levantando la mano, como ha sido la tradición en este período, pero de todas maneras el cambio se va a dar porque la Asamblea va a ser más plural. Creo que las cosas no son blancas o negras, y creo que es posible que la mayoría calificada no la obtenga el Gobierno, que los tres quintos tampoco, y que tendremos la posibilidad del debate más a profundidad y escuchar los intereses de todos los grupos políticos.

- ¿Qué la hace pensar que el oficialismo no tendrá la mayoría?

- No estoy diciendo quién va a ser mayoría, porque ahorita es que está comenzando la campaña. Lo que sí noto es que hay bastante descontento por la gestión de Gobierno de estos años, y la gente ha sido muy receptiva a la opción de abrir a la discusión, al debate y a la diversidad la Asamblea Nacional, así que eso nos hace pensar en que hay posibilidades de encontrarnos el 26 de septiembre con un resultado que favorezca la relación de fuerzas, y por ende hacerle recuperar al Poder Legislativo las funciones que le corresponden, y no simplemente levantar la mano y aprobar las decisiones del Ejecutivo.

Sólo cumplir órdenes

- En varias entrevistas ha hecho alusión a la necesidad de que los venezolanos se reconozcan en la diversidad. ¿Eso se logrará sólo con un equilibrio en la Asamblea?

- Lo que nosotros vamos a ver ahora será una diversidad. Creo que la Mesa de la Unidad Democrática y nosotros los independientes, vamos a llegar a la Asamblea, además del chavismo, que va a tener una importante representación allí. De ese modo, comenzaremos de nuevo a ver intereses, capacidades y posibilidades para recomponer políticas que se han distorsionado en estos años, debido a esa imposibilidad de tener una Asamblea que sirva de interlocutora con el Ejecutivo nacional.

Si la Asamblea actual no es interlocutora, ¿qué es?

- La Asamblea Nacional en este momento recibe las directrices del Ejecutivo. Puede haber excepciones con ciertas leyes positivas, pero en general hemos llegado a casos bastante grotescos, de seguir y adelantarse a los caprichos del Presidente, y eso es algo que debemos empezar a desmantelar.

- No utiliza el verbo desmontar, sino uno más contundente: desmantelar. ¿La contundencia es tan necesaria, tan urgente?

- Sí, yo sí creo. Estamos en una situación de profunda recesión y desajuste económico, y necesitamos un modelo económico viable porque hasta el precio del petróleo se ha mostrado insuficiente, y la calidad de vida los venezolanos se ha deteriorado tremendamente, así que necesitamos una discusión hacia el futuro, y un modelo más allá del rentista petrolero que se ha exacerbado durante el gobierno del presidente Chávez.

He argumentado con mucha fuerza que el modelo del socialismo del siglo XXI no es el modelo de la Constitución (de 1999) y tenemos que mejorar allí algunas cosas para que sea realmente participativo y de justicia social, porque ese socialismo implica una subordinación de los poderes públicos al presidente, con un Estado personalizado y polarizado.

Adolescente imperecedero

- Un concepto al que recurre siempre es madurez política. ¿Cómo lo define usted?

- Mira, como madurez política entiendo el hecho de desechar la inmediatez. Lo primero que se viene a la cabeza (sobre Venezuela) es un adolescente que siempre está apurado, que cree que el mundo se va a acabar mañana y que hay que ir rapidísimo. Tenemos que dejar el inmediatismo, porque por eso es que estamos como estamos. También tenemos que darle pie a los procesos, entender que estamos en una situación mala, con más dificultades para incorporarnos al siglo XXI, que el presidente Chávez ha concentrado una gran cantidad de poder y ha sometido al resto de los poderes públicos, además de destruir instituciones y arrogarse potestades que no le corresponden, con una personalización del pueblo. Todas estas cosas no se van a solucionar de un día para otro, porque el país necesita reconstruir su tejido social.

- ¿Y qué se necesita para alcanzar esa madurez?

- El primer paso es una Asamblea Nacional en la que estemos todos, en donde estemos los que creamos que no todos los procesos son desechables, y que hay cosas que resguardar, como la politización de la sociedad venezolana. El país ha reflexionado, ha hecho una síntesis de lo bueno de esto y de lo malo de aquello, y haciendo una síntesis, debemos comenzar a construir un país no polarizado, sino tomando de uno y de otro.

En todo, ucevista

- Margarita López Maya.

- Licenciada en Historia, egresada de la Universidad Central de Venezuela.

- Doctora en Ciencias Sociales por la UCV.

- Profesora titular del Centro de Estudios del Desarrollo de la UCV.

- Integrante del comité directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.

- Candidata de Patria Para Todos por el circuito 3 del municipio Libertador.

Simón Bolívar se inscribe en el PPT

Publicado en El Universal miércoles 21 de julio

Simón Bolívar se inscribe en el PPT
Pedro Pablo Peñaloza


En su dramático relato -vía Twitter- del proceso de exhumación de los restos del Libertador, el Presidente confesó que en algún momento rogó a Cristo que resucitara al caraqueño inmortal.

"Cuánto quise que llegaras y ordenaras como a Lázaro: ¡Levántate Simón, que no es tiempo de morir!", escribió un emocionado comandante.

Ahora, imaginen por un instante que Jesucristo fuera como la Fiscal General de la República. Es decir, que se esmerara en hacer realidad todos los deseos del líder socialista. ¿Qué hubiera ocurrido si el redentor escuchaba esta súplica?

Pasado el susto (una cosa es pedir que un muerto se pare y otra muy distinta verle caminar), el jefe de Estado enfrenta la primera amenaza contra su liderazgo único en el PSUV.

Obligado por las circunstancias, emite un comunicado en este tenor: "venezolanos, sí, Bolívar vive, y por cierto... yo ratifico mi candidatura hasta 2021". Mensaje poco diplomático con destino a don Simón, que como es lógico llega reclamando la patria potestad sobre su hija.

Para evitar la ruptura, Chávez le ofrece a Bolívar tres opciones: ser suplente de Darío Vivas en la directiva del PSUV, asumir la candidatura a la AN por Tucupita o encargarse de la Secretaría de Relaciones del Alba con los países del sudeste asiático.

La negativa del prócer y su decisión de competir en 2012 por el Ejecutivo enciende la ira del titán de Sabaneta: "mantuano, viejo oligarca", le espeta al héroe para luego confesarse traicionado. "Bolívar se escribe con B de Baduel", dice el dignatario, que cierra melancólico: "Páez tenía razón".

La Asamblea Nacional, la Fiscalía y el Tribunal Supremo se pronuncian a favor del Primer Magistrado, que lanza en cadena esta amenaza: "Bolívar, ahora sí no te quedará ni un hueso sano, serás otra vez polvo". La defensora no ve en esas palabras incitación a la violencia.

Investigado por la Contraloría, Bolívar se declara perseguido político y busca cobijo en la Mesa de la Unidad. El movimiento genera suspicacias en la coalición opositora. "¿Será otro Arias Cárdenas?", se preguntan. Los antipolíticos recuerdan que Bolívar apoyaba el cese de los partidos, mientras Leopoldo y Capriles advierten: "el candidato de 2012 se define en primarias, aquí nadie tiene corona".

Vistas las reacciones de ambos bandos, el Libertador se declara ni-ni y se inscribe en PPT y... menos mal que Jesucristo no es como Luisa Ortega Díaz.

jueves, 10 de junio de 2010

Respuesta de Margarita López Maya 10-6-2010

Querida Jacqueline, decir que esa era una huelga de los trabajadores es bastante inapropiado. Los ejecutivos de PDVSA pertenecían a una elite no sólo de Venezuela sino mundial, y fueron ellos los de la iniciativa, dirección y planificación de esa huelga. Los ejecutivos de PDVSA se habían apropiado de la dirección de PDVSA en los tiempos de la Apertura Petrolera. Gracias a políticas del gobierno de Caldera, dictaban las políticas no sólo de la industria sino también del Estado y ambicionaban el poder político. Cuando se tiene ese poder económico sobre la industria más importante y por ser Venezuela una economía petrolera, ese poder sobre el país, el llamado a paro es más un lock out que una huelga de los trabajadores. Tu argumentación me recuerda la de Eleazar Pinto y la de la CTV en tiempos en los cuales el BTV era el "Banco de los Trabajadores" (tengo un libro escrito sobre eso). Ellos decían- lo parafraseo- "trabajadores somos todos, desde los que ganan menos del sueldo mínimo hasta los que ganan millones, porque todos trabajamos". Es un cinismo decir que la CTV o el BTV en ese tiempo representaban los intereses de los trabajadores. Pinto, en efecto, vivía en La Lagunita Country Club. Es muy difícil argumentar que los ejecutivos de PDVSA eran parte de las clases trabajadoras de este país.
La presión que ejercieron Gente del Petróleo sobre los trabajadores fue la de un patrono. Por eso, esa huelga de PDVSA dentro de la huelga general, liderada por Fedecámaras, la CTV, los medios privados de comunicación y grupos opositores, no representaba los intereses de las clases trabajadoras de Venezuela, entre los cuales me incluyo. Es una ingenuidad pensar de esa manera.
Cuando la lucha se plantea en esos términos de confrontación de poder por fuera de la legalidad por una parte de una derecha empresarial y oligárquica, con discurso de discriminación social y racial, contra un gobierno elegido según un Estado de derecho, lo que está en juego es el poder crudo. Y en esas circunstancias, si bien estaría de acuerdo que el despido de 20.000 trabajadores pudo no haber cumplido a cabalidad con todos los procedimientos pautados y quizás no fue la mejor salida institucional, no puedo convenir contigo que el Estado era el superpoderoso y la sociedad civil la desprotegida, que es lo que subyace bajo tu concepción de legalidad en este caso. Aquí se enfrentaron dos poderes parejos, y de ganar los ejecutivos de PDVSA, el Estado hubiera quedado en manos de una burocracia no electa por nadie y apoyada por los sectores del capital nacional e internacional. Olvídate que iban a considerar los intereses de los trabajadores.

Querida Jacqueline, lo que vimos entre 2002 y 2004 en términos políticos fue una lucha por el poder por canales no institucionales por parte de ambos bloques. El argumento legal tiene debilidades ante la lógica política. Ambos polos jugaron por fuera de las reglas del juego y ambos representaron intereses que se percibieron como antagónicos. Es claro para mí de qué lado estaban las mayorías de este país. Los pobres y empobrecidos. Por eso rechacé las estrategias insurrecionales de la oposición. La victoria la obtuvo el Presidente Chávez y los intereses que él representaba entonces: los que apoyaban la democracia participativa. Los ejecutivos de PDVSA, Fedecámaras, la CTV y los medios privados de comunicación, que lideraban a la oposición y tenían el poder en ella, no reconocían en ese entonces la Constitución de 1999. El 12 de abril Carmona hablaba de la Constitución de la República de Venezuela, no la "Bolivariana". ¿Quién les creería si ganaban el paro que dejarían en su lugar la CRBV?

Las capas medias se polarizaron y quizás la mayoría se identificó con el polo empresarial. Pero las capas medias no tenían allí el poder y fueron manipuladas el 11 de abril. Creo que con el paro fueron menos manipuladas. Conozco a bastante gente que no se movilizó y aún a otros se fueron del país disgustados o atemorizados.

La herida de la polarización puede sanarse si se reconocen estos hechos. Pienso que para muchos de quienes apoyamos a Chávez en esos tiempos, hay más capacidad de ver las debilidades de entonces, porque el Presidente una vez que se vio fuerte se fue desviando de la CRBV y haciendo visible otro proyecto personalista, no participativo, estatista, no democrático. Es un proyecto que viola a la CRBV. Por otra parte, creo que gracias a esfuerzos como los de Teodoro algunos sectores de la oposición entienden las bondades de la CRBV y han decidido jugar con esas reglas. Esto es claramente un avance.

Saludos, Margarita

Comentario de Jacqueline Richter 8 de junio

From: jrichter@cantv.net
To: giespina@gmail.com
Sent: Wednesday, June 09, 2010 4:12 PM
Subject: Re: Margarita López Maya y Gioconda Espina sobre las próx. elecciones parlamentarias

Increible Gioconda, leía y leía y no podía creer que Margarita asuma que la revolución se desvía después del referendo del 2004 y se perdía con la reforma constitucional.
El problema es que si creemos o no en el Estado de Derecho. Desde ahí con REGLAS se construye el cambio. Margarita convalida TODAS las violaciones de la legalidad ocurridas desde inicio de la revolución bonita. Un pequeño recuento.
1. La Comisión de restructuración del poder judicial que sin base legal quitó la estabilidad a todos los jueces. Bajo el lema de depurar y adecentar se violo TODA la legalidad
2. Refendo sindical. El Estado destituyo a toda la dirigencia sindical a nivel federado y confederado. Gracias a los panas que aun eran chavista se modificó la propuesta inicial que incluía a la dirigencia de base. Que lo aprobó el pueblo y????
3. Despido sin el procedimiento debido a más de 20 mil trabajadores petroleros. Más allá de estar de acuerdo o no con el paro petrolero, el despido implicaba abrir expediente a cada uno de los participantes y no NOTIFICAR por Ultimas Noticias. Ese paro está avalado por el Comite de Libertad Sindical de la OIT
4. y el Golpe de Estado del 11. Alguien me puede explicar el derecho legitimo de disparar a la policía, teniendo al lado a la Guardia Nacional. En que articulo de la Constitucion dice que me escondo detras de un muro y de ahi salgo y agarro a tiros a la policia. ¿Legitima defensa?
5. Lista Tascon
Si la "propuesta de renovación desde la izquierda" legitima todas esas violaciones de la legalidad, la verdad es que mal estamos. Si desde la academia no defendemos la legalidad que imagen damos como intelectualidad.
Para mi el problema no es caras viejas o nuevas, 4 o 5 República, para mi lo esencial es que algun dia dejemos de analizar las cosas, desde si nos conviene o no. Margarita tendría la misma posicion si el paro petrolero hubiese ocurrido en los noventa contra la apertura petrolera. El punto de partida define el camino y el puerto de llegada. Yo personalmente soy antichavista desde el 92, pues ese punto de partida para mi fue vital y ahora mas que nunca que esa fecha es una alegoría del chavismo.
Creo que el día que podamos ponernos de acuerdo sobre 4 reglas institucionales básicas a lo mejor podamos avanzar en la construcción de una sociedad inclusiva.
Me salio larga la descarga, pero aún no salgo de mi asombro
Saludos
Jacqueline Richter, Fac. de Derecho UCV

jueves, 3 de junio de 2010

"Pasamos de la lucha hegemónica a la imposición del proyecto político"

Entrevista Historiadora
Margarita López Maya
HUGO PRIETO (ÚN)
FOTOS ALEJANDRO VAN SCHERMBEEK

Desde la perspectiva de la lucha hegemónica, Margarita López Maya ha seguido de cerca el modelo político que se instauró en Venezuela a partir de 1998. "El concepto de hegemonía lo utilizo desde la concepción gramsciana - una tesis sobre el poder desarrollada por el teórico marxista, Antonio Gramsci, en Italia -, el principio es que un proyecto político va ganando fuerza en la medida que sus actores van persuadiendo a la sociedad de las bondades de ese proyecto político, pero al mismo tiempo van agregando nuevos elementos y lo van modificando para ir ensanchando ese proyecto político". El atractivo que ejerce esta idea es que "permite una visión democrática del socialismo y de la izquierda en general".

El concepto de hegemonía y de bloque hegemónico resurgió con fuerza en 1989, a raíz del fracaso del socialismo del siglo XX y de sus modelos políticos autoritarios. Coincidencialmente y en los términos de Gramsci, en Venezuela estaba planteada una lucha hegemónica, "por los cauces legales y constitucionales", advierte López Maya. "Por un lado, un proyecto que viene en ascenso y que expresó el movimiento bolivariano (la democracia participativa y protagónica) y por el otro, el hegemónico en ese momento, que se venía desarrollando y seguía las directrices del pensamiento neoliberal: la reducción del Estado, la economía abierta de mercado y todas las cosas que venían asociadas con el programa de ajustes macroeconómico".

El proyecto bolivariano, valga decir, el bloque hegemónico en ascenso, tuvo aciertos políticos importantes al "ensanchar los consensos", a través del proceso constituyente y de la propia Constitución del año 99. "Ganó fuerza y legitimidad para poder regular y orientar la sociedad con ese proyecto y, por otra parte, ir debilitando el proyecto opositor, que había sido hegemónico hasta ese momento". Pero la lucha, que estaba planteada en términos constitucionales y en el juego político, comenzó a ser violada por ambos lados. Es un punto álgido a considerar, para "entender lo que nos está pasando".

¿En qué consistieron esas violaciones?
La Constitución del 99, por ejemplo, fue sometida a consulta, pero no se abrió el debate participativo para la modificación de leyes que buscaban cambiar sociedad - la Ley de Hidrocarburos, la Ley de Tierras o la Ley de Pesca, entre otras - que provocaron irritación, digamos, en los sectores de poder anteriores. Pero el Presidente actuaba en el marco legal, tenía atribuciones habilitantes. No propiamente en el espíritu de la Constitución que decía que esto era más participativo que antes. Pero no había violado la ley. En 2001 comienza la movilización opositora y de fuerzas que habían sido dejadas de lado, como el sector educativo y el sindical. Unificada, la oposición decide romper las normas y se va al golpe de Estado. Es derrotada, porque el Presidente regresa de la mano de los sectores militares y populares; lejos de aprender la lección, se intenta el paro petrolero, un paro totalmente insurreccional de la gerencia de Pdvsa. El Gobierno triunfa nuevamente, de una manera más clara. La oposición queda debilitada y decide jugar por el referéndum revocatorio, que está dentro de las leyes, pero se juega en el propio límite. En esa zona borrosa entre lo legal y lo ilegal.

¿Un límite borroso? ¿A qué se refiere?
A las guarimbas, por ejemplo, a los hechos de violencia que fueron orquestados por algunos sectores de oposición. Ahí la tensión es fuerte por regresar a la institucionalidad. Se da el referéndum revocatorio, gana el Presidente y entonces se produce la cosa ya grotesca de esa lucha, que fue cantar fraude y la oposición se retira de las elecciones legislativas de 2005. Para mí, ese hecho cierra el ciclo de esa lucha hegemónica, porque el resultado es que el 100% de la Asamblea para hacer las leyes queda en manos del movimiento bolivariano y la oposición queda invisibilizada de los espacios de deliberación y muy disminuida, porque en las elecciones regionales se perdieron espacios descentralizados.

Si esa lucha concluye en 2005, ¿qué queda en adelante?
Ya en 2004 hay sectores políticos que hablan públicamente de volver a los cauces legales. El gobierno se ha consolidado y hay que bajar la polarización, que es parte de esa lucha. Hay que tratar de abrir espacios de diálogo y de negociación y de ahí a la construcción institucional de un proyecto al que el pueblo venezolano le ha dado su apoyo, en las urnas y en la calle. Nos encontramos con que el movimiento bolivariano y más concretamente el Presidente de la República, cree que más bien hay que modificar ese proyecto, hacia un proyecto más radical, hacía la consolidación, más bien, de tendencias que se vieron durante la lucha hegemónica, tendencias a centralizar el poder en el Presidente, a centralizar el Estado y a subordinar los poderes públicos al Ejecutivo y un debilitamiento en general de las instituciones de la democracia liberal que habían quedado en la Constitución del 99.

¿Qué tienen que ver esas tendencias con la Constitución vigente?
De alguna manera, esas tendencias estaban allí. Yo sostendría que en el año 98 y 99, la alianza de fuerzas que lleva a Chávez al poder era predominantemente democrática y civil. Era muy heterogénea, pero Chávez atendía, digamos, a las demandas más difusas del mundo civil. Durante el deslave de Vargas, por ejemplo, el Presidente apoyaba al gobernador, al alcalde, bis a bis con los militares. Ahora, después del 2005 y de esa lucha, sale fortalecido el sector militar, que ha aportado fuerzas importantes para la sobrevivencia de Chávez.

Si la síntesis de esa lucha es la imposición de viejas tendencias, ¿Qué advierte como rasgo predominante? ¿Puro militarismo?
No, todavía hay sectores civiles, de la izquierda más extrema, más radical, que están allí. Realmente, es complicado describir de qué se trata el socialismo del siglo XXI. Digamos, el proyecto que Chávez anuncia, precisamente, en 2005. En las elecciones de ese año, el Presidente dijo 'si yo gano, voy al socialismo', bueno, él ganó. Claro, en ese momento, la gente no sabía lo que era el socialismo del siglo XXI. El Presidente hablaba de la emancipación, de la justicia social, de las misiones, que eran parte del socialismo y la gente decidió apoyarlo nuevamente, porque había crecimiento económico, el petróleo estaba mejor que nunca, las misiones son efectivas y 'yo estoy con la solidaridad, con la justicia social, con esas cosas', pero cuando se presentó la reforma, que era la carne más visible del socialismo del siglo XXI, pues la gente tuvo dudas y más que oponerse, decidió no ir a votar. Hubo una disminución de 3 millones de votos.

¿Si la dinámica que se imprime muestra un descenso, por qué el presidente Chávez insiste en ese proyecto?
Son opciones políticas. El Presidente cree que está haciendo una revolución. La lógica revolucionaria no discute, ni negocia. Luis Vicente León de Datanalisis, lo ha dicho alguna vez: aquí hay un sector de la población que cree que esto es una revolución. En mi opinión, hay algo de eso. El Presidente conserva legitimidad, aunque su base electoral ha disminuido. Para mí esto ya no es una lucha hegemónica, al menos como lo fue anteriormente, sino más bien la imposición de un modelo, que además fue rechazado por la población, y que está entrando por los caminos de las leyes habilitantes. Pero las encuestas le siguen diciendo al Presidente que la gente quiere que se respete la propiedad privada, que se respeten los derechos civiles y políticos, que se baje el tono. Pero él sigue con su estrategia, porque es su opción política y para eso tiene el apoyo de tres fuerzas: tiene la alianza civil militar, el aparato burocrático, dirigido por funcionarios que a su vez son dirigentes del Psuv, y conserva el apoyo de sectores populares, a través del tejido institucional que son los consejos comunales, con un fuerte componente clientelar.

Si la lucha hegemónica es cosa del pasado, ¿Qué queda de la política de alianzas con fuerza distintas al Psuv, a raíz del caso del gobernador Henri Falcón? ¿Qué diría del debate interno en el propio partido de gobierno?
Lo que predomina es la imposición de un proyecto con rasgos autoritarios. Eso trae descontento y tensiones en el chavismo. Incluso sectores que empiezan a diferenciarse. Personalidades que se van o son destituidas por no congeniar con las pautas centralistas y autoritarias. Resulta interesante que haya un grado de legitimación para esos actores. Ellos buscan abrir un espacio que creo que es absolutamente indispensable en Venezuela. Un espacio intermedio en la polarización, que no se identifique con la oposición tradicional y, de alguna manera, con personajes como Antonio Ledezma, Leopoldo López o Manuel Rosales. Pero que a su vez tienen demasiados desencuentros con el Presidente y no reconocen su liderazgo para todo, incondicional y con esa fidelidad absoluta como él lo quiere. Es un espacio muy difícil en Venezuela, aunque gente hay. Diría que una mayoría de venezolanos. Es un espacio que no tiene expresión política, pero que el chavismo disidente intenta darle. Además, está el verbo presidencial que los insulta y los llama traidores. Pero allí están.

¿No resulta elocuente la falta de debate en el Psuv?
El Psuv sigue teniendo muchos rasgos del Movimiento V República. Son aparatos construidos alrededor del carisma y el liderazgo del presidente Chávez. El debate se circunscribe a los batallones electorales; allí se informa, se adoctrina y se hacen cosas para ideologizar a las bases. Yo creo que el liderazgo del Psuv ha asumido la idea de que a Chávez no le gusta el debate, que es la personalidad única y ellos están dispuestos a aceptar eso, en vista del éxito electoral que ha tenido.
SU PERFIL
Margarita López Maya. Nueva York.
Historiadora, con Doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad Central de Venezuela. Es autora de numerosos ensayos y publicaciones. Su libro "Del Viernes Negro al Referéndum Revocatorio" es una aproximación detallada al modelo político venezolano, al igual que su tesis doctoral "Estados Unidos en Venezuela" (1945-1948).
Actualmente es profesora titular del Cendes, en la UCV, donde realiza su labor como investigadora.
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Realmente
es complicado describir
de qué se trata
el socialismo
del siglo XXI"
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Lo que predomina es la imposición de un proyecto con rasgos autoritarios. Eso trae descontento
y tensiones
en el chavismo"
REGISTRO VERBAL
A ocho años del golpe de Estado de abril de 2002, ¿Qué han aprendido los actores políticos que se disputan el poder en Venezuela? "Desafortunadamente, creo que se aprendió poco", afirma la historiadora Margarita López Maya. "Sobre todo en algunos sectores de la oposición, que si bien reconocieron el error, su conducta no ha variado mucho. Ha sido algo así como que no se quiere un golpe que sirva para atornillar aún más al Presidente, pero si hubiese posibilidad de éxito, de repente, lo hacían.
Los actores que más han aprendido fueron los que menos responsabilidad tuvieron en eso, que son los partidos políticos y los sectores sociales. En realidad, el golpe de abril de 2002 se hizo en las altas esferas empresariales, en los medios de comunicación, junto con sectores militares y un sector de la alta gerencia de Pdvsa".

Los partidos políticos ganaron visibilidad, una vez que los actores involucrados en el golpe fueron derrotados. No todos recapacitaron, "aunque hubo casos emblemáticos, como el de Cisneros, que logró un diálogo con el Presidente, bajó el tono totalmente y ahora se dedica a hacer negocios".

El gobierno ha sacado su tajada. "Le ha servido para llegar donde está. El error fue tal que permitió la consolidación del Presidente más allá del proyecto de la democracia participativa". A lo que hay que añadir los errores subsiguientes, "que fortalecieron el liderazgo personalista de Chávez, quien a partir de ese punto está buscando imponer un proyecto que, como él mismo lo dijo en agosto de 2007 ante la Asamblea Nacional, fue escrito de su puño y letra".